sábado, 29 de octubre de 2016

Vida extraterrestre


Vida extraterrestre


Este artículo trata sobre la vida extraterrestre desde el punto de vista científico. Para consultar sobre alienígenas en la cultura popular véase: extraterrestre.

El término vida extraterrestre se refiere a las hipotéticas formas de vida que puedan haberse originado, existido o existir todavía en otros lugares del universo, fuera del planeta Tierra. Una porción creciente de la comunidad científica se inclina a considerar que pueda existir alguna forma de vida extraterrestre en lugares donde las condiciones sean propicias, aunque generalmente se considera que probablemente tal vida exista solo en formas básicas. Una hipótesis alternativa es la panspermia, que sugiere que la vida podría surgir en un lugar y después extenderse entre otros planetas habitables. Estas dos hipótesis no son mutuamente excluyentes. Se especula con formas de vida extraterrestre que van desde bacterias, que es la posición mayoritaria, hasta otras formas de vida más evolucionadas, que puedan haber desarrollado inteligencia de algún tipo. La disciplina que estudia la viabilidad y posibles características de la vida extraterrestre se denomina exobiología.

Debido a tal falta de pruebas a favor o en contra, cualquier enfoque científico del tema toma siempre la forma de conjeturas y estimaciones. Aunque cabe notar que el tema posee también una gran cantidad de teorías informales y paracientíficas, que exceden con facilidad los criterios de cualquier epistemología científica, por ejemplo, haciendo afirmaciones infalsables según el criterio de Popper, y son por tanto consideradas seudociencias.



Índice [ocultar]
1Bioquímica
2Literatura
3Enfoques científicos sobre la vida extraterrestre
3.1Preguntas y argumentos
3.2Principio de mediocridad
3.3Hipótesis de la Tierra especial
3.4Otras teorías
4Búsqueda de vida extraterrestre
4.1Búsqueda directa
4.2Búsqueda indirecta
4.3Escucha de señales artificiales
4.4Mensajes sin destino
5Referencias
6Véase también
7Bibliografía
8Enlaces externos


Bioquímica[editar]

Toda vida en la Tierra requiere de elementos químicos, hidrógeno, oxígeno, carbono, nitrógeno, azufre, fósforo, así como de otros muchos en menores cantidades, como ciertos minerales; requiere además de agua líquida como solvente en el cual las reacciones tienen lugar. Cantidad suficiente de carbono y demás elementos constituyentes de la vida, junto con el agua, harían posible la formación de organismos vivientes en otros planetas con una química, presión y temperatura similares a las de la Tierra. Como la Tierra y otros planetas están hechos de "polvo estelar", es muy probable que otros planetas se hayan formado con semejante composición de elementos químicos que los terrestres. La combinación de carbono y agua en la forma de carbohidratos, como el azúcar, puede ser una fuente de energía química de la que depende la vida, mientras que a la vez provee elementos de estructura y codificación genética[cita requerida]. El agua pura es útil, pues tiene un pH neutro debido a la continuada disociación entre sus iones de hidronio e hidróxido. Como resultado, puede disolver ambos tipos de iones, positivos (metálicos) y negativos (no metálicos) con igual habilidad.

Debido a su relativa abundancia y utilidad en el sostenimiento de la vida, muchos han hipotetizado que todas las formas de vida, donde quiera que se produzcan, se valdrían también de estos materiales básicos. Aun así, otros elementos y solventes pueden proveer una cierta base de vida. Se ha señalado al silicio como una alternativa posible al carbono; basadas en este elemento, se han propuesto formas de vida con una morfología cristalina, teóricamente capaces de existir en condiciones de alta temperatura, como en planetas que orbiten muy cercanos a su estrella.

También se han sugerido formas de vida basadas en otros solventes, pues existen compuestos químicos capaces de mantener su estado líquido en diferentes rangos de temperatura, ampliando así las zonas habitables consideradas viables. Así por ejemplo, se estudia el amoníaco como solvente alternativo al agua. La vida en un océano de amoníaco podría aparecer en un planeta mucho más lejano a su estrella.1

Técnicamente, la vida es básicamente una reacción que se replica a sí misma, por lo que bajo esta simple premisa podría surgir la vida bajo una amplia gama de condiciones e ingredientes diferentes, si bien la vía carbono-oxígeno parece la más óptima y conductiva. Existen incluso teorías sobre reacciones autorreplicantes que podrían ocurrir en el plasma de una estrella, aunque éste sería un tipo de vida altamente extremo y nada convencional.
Literatura[editar]

Hubo un cambio dramático en el pensamiento con la invención del telescopio y el heliocentrismo. Una vez que quedó claro que la Tierra era meramente un planeta entre innumerables cuerpos en el universo, la teoría de vida extraterrestre comenzó a convertirse en un tema en la comunidad científica. Uno de los primeros fue el filósofo italiano Giordano Bruno, que argumentó en el siglo XVI que para un universo infinito en el cual todas las estrellas estuvieran rodeadas de su propio sistema planetario, habría otros mundos con "no menos virtud ni una naturaleza distinta a la de nuestra tierra" y, como la tierra, "contienen animales y habitantes".2

La posibilidad de vida extraterrestre era una trivialidad del discurso educado durante el siglo XVII, aunque en el poema El paraíso perdido (1667) Milton empleó cautelosamente este tema cuando el ángel sugiere a Adán la posibilidad de vida en la Luna:
Her spots thou seestAs clouds, and clouds may rain, and rain produceFruits in her softened soil, for some to eatAllotted there; and other Suns, perhaps,With their attendant Moons, thou wilt descry,Communicating male and female light,Which two great sexes animate the World,Stored in each Orb perhaps with some that live. Sus huellas has vistoAsí como nubes, y las nubes lloverán, y lluvia produciránFrutos en su suelo ablandado, para algunos que los consumiránAsignados allí; junto con otros soles, quizás,Con sus lunas acompañantes, se marchitarán,Comunicando sus luces masculina y femenina,Cual dos grandes sexos que animan al mundo,Albergados en cada Orbe quizás con algunos que viven.


Fontanelle expandió la esfera creativa del Creador, en lugar de negarla, en su obra Conversaciones sobre la pluralidad de los mundos. Y en La excursión" (1728), David Mallet exclamó: "Diez mil mundos resplandecen; cada uno con su carga/De mundos poblados".

En la literatura, otro ejemplo sería El otro mundo: la sociedades y gobiernos de la Luna, del poeta Cyrano de Bergerac, donde las sociedades extraterrestres se presentan como parodias humorísticas o irónicas de la sociedad terrena.

En 1752, Voltaire publica el cuento corto Micromegas, que avanza muchas de las nociones que luego se ven expresadas de forma recurrente en la ciencia ficción incipiente y contemporánea. En particular, la idea de que los alienígenas pueden viajar entre las estrellas y venir a la Tierra (hasta llega a sugerir cierta propulsión luminosa, análoga a una vela solar), y que son distintos a los humanos de forma fundamental (en este caso, en talla, tiempo de vida y cantidad de sentidos).

El género de la ciencia ficción se desarrolla durante el siglo XIX con Julio Verne en Alrededor de la Luna (1870), que ofrece una discusión sobre la posibilidad de vida en la Luna, pero con la conclusión de que es estéril, y La guerra de los mundos, de H. G. Wells (1898), con la idea popular de la "invasión marciana”.
Enfoques científicos sobre la vida extraterrestre[editar]
Artículo principal: Exobiología

Debido a que es un fenómeno que por el momento permanece esencialmente fuera del alcance de la ciencia (al no disponer de datos, y por tanto de la posibilidad de experimentar y refutar las hipótesis), no existe una disciplina "formal" que estudie la vida extraterrestre, ni ningún currículo académico que forme expertos en ello. Aquellos que se han aproximado al tema de manera científica son por lo general expertos en áreas diversas, que por interés meramente personal han elaborado hipótesis sobre las posibilidades de vida en otros mundos, y han compartido sus puntos de vista a través de algún medio. Pese a ello, ha surgido una enorme cantidad de trabajos y publicaciones serias sobre el tema, de modo que puede hablarse de una cuasi-ciencia dedicada a estudiar y teorizar sobre este fenómeno, a pesar de la ausencia de pruebas. La proto-ciencia que estudia la vida extraterrestre se llama exobiología o astrobiología, y esencialmente se dedica a especular sobre los límites en los que, según nuestros conocimientos científicos, podría darse la vida.
Preguntas y argumentos[editar]

Hay muchas preguntas acerca de cómo puede ser la vida extraterrestre, para las que la ciencia todavía no tiene respuesta, como por ejemplo:
¿Podría no estar basada en el carbono? (por ejemplo, ¿estar basada en el silicio?)
¿Cuál es la probabilidad de que la vida evolucione, y hasta qué nivel de complejidad (unicelular, pluricelular, inteligente, tecnológicamente avanzada)?
¿Qué condiciones requiere la evolución de la vida?

Los detractores de la idea de que pueda existir vida extraterrestre indican que no es científico hipotetizar sobre hechos no conocidos o probados, tales como formas de vida que no se basen en el carbono, ecosistemas avanzados que no sean ricos en gases hormonales, o planetas con biosferas significativamente distintas a la de la propia Tierra(temperatura media, tipo de estrella que orbitan, satélites, geología, etc.).
Principio de mediocridad[editar]
Artículo principal: Principio de mediocridad

Debido a que el único ejemplo de vida que conocemos en el universo es la vida en el planeta Tierra, los que se interesan en el tema siguiendo un enfoque racional suelen seguir el principio científico de mediocridad, al afirmar que la vida en el planeta Tierra no es un caso especial, y por lo tanto la vida como la conocemos puede ser considerada un ejemplo típico de lo que la vida sería en todas partes. Esta presunción es relevante, pues determina fuertemente las acciones que emprenden los que buscan probar científicamente la existencia de la vida fuera de la Tierra. Dicho principio de mediocridad, pese a su estatuto de conjetura, permite aventurar algunas predicciones sobre los posibles atributos de la vida extraterrestre. En particular, se admite que existen atributos universales de la vida. Por ejemplo, se acepta que la evolución darwiniana es universalmente válida, y que toda potencial criatura viviente debería sus características a un proceso de selección natural, tanto en la Tierra como en cualquier otro lugar del universo.

Existen otros atributos o características cuasi-universales en las especies que, al repetirse sucesivamente de diferentes formas en diferentes especies en la biosfera terrestre —un proceso caracterizado como evolución convergente—, se consideran como altamente probables en una hipotética biosfera alienígena. Entre estas características cabe destacar la aparición de los sentidos, las extremidades adaptadas para diferentes medios y, muy probablemente, la fotosíntesis cuando hablemos del reino vegetal.

En este sentido, existe una gran diversidad de formas que podría adoptar la vida extraterrestre. Existen otros atributos más particulares que muchas veces se dan por sentados, pero que según los expertos no lo serían, ya que no responden mejor que otros a una necesidad evolutiva, y no se dan en todas las especies presentes en un mismo hábitat, por lo cual éstos pueden variar o no existir, como por ejemplo órganos como la mano humana, o una posición de ojos, nariz y boca similares a la humana. También hay otros atributos, entre ellos por ejemplo el esqueleto, que aunque se consideran una necesidad para criaturas de cierta talla, podrían ser muy diferentes a lo que conocemos. Así por ejemplo la columna vertebral sería una invención terrestre, ya que no se presenta en todos los organismos del planeta Tierra.

Los detractores de esta hipótesis de la evolución convergente indican que para que ésta exista deben darse, entre otros factores, condiciones medioambientales muy similares que por estadística es muy difícil que ocurran, pues que no se conoce la existencia de planetas con biosferas significativamente similares a la de la Tierra.
Hipótesis de la Tierra especial[editar]
Artículo principal: Hipótesis de la Tierra especial

En contraposición al principio de mediocridad, están los que afirman que la vida en la Tierra no es un caso mediocre, y que las condiciones necesarias para su aparición son tan únicas y particulares que bien puede ser posible que existan muy pocas, o incluso sólo un planeta con vida en el universo: la Tierra.

Los defensores de esta hipótesis alegan que la vida en la Tierra, y en particular la vida humana, parecen depender de una larga y extremadamente afortunada cadena de eventos y circunstancias, que bien podrían ser irrepetibles incluso en la escala cósmica. Por ejemplo, se menciona con regularidad que sin una Luna tan grande como la que tiene la Tierra, el planeta tendería a presentar una precesión mucho más importante, cambiando drásticamente de inclinación en su rotación y afectando así de manera caótica el clima y, muy posiblemente, imposibilitando la vida como la conocemos.

Se mencionan también otras aparentes casualidades afortunadas, como el hecho de que el Sol esté en un lugar de la Vía Láctea relativamente libre de supernovas, en contraposición al centro galáctico, o que el Sol es del tamaño justo para dar energía suficiente, y durar lo suficiente, como para que la vida haya aparecido.

Otra positiva casualidad para la vida en la Tierra es la existencia de un planeta del tamaño de Júpiter, como apuntan los autores del libro Rare Earth, en una órbita estable, casi circular y a la distancia suficiente de la Tierra para atrapar numerosos cometas y asteroides que, de otro modo, terminarían impactando con el planeta, arruinando todo tipo de vida incipiente. Esas, entre muchas otras casualidades, separadamente pueden parecer triviales, pero juntas convierten a la Tierra en un lugar cósmicamente especial.

Sin embargo, desde fines del siglo XX, y producto de nuevos descubrimientos, tales como la existencia de moléculas orgánicas en el espacio, la presunta existencia de un océano de agua líquida en Europa,3 o el demostrado hecho de que los planetas extrasolares son relativamente comunes, y de que por tanto algunos de ellos podrían presentar condiciones factibles para la vida, han hecho que esta hipótesis ya no sea compartida por buena parte de la comunidad científica.
Otras teorías[editar]

La panspermia es la teoría que sostiene que la vida en la Tierra proviene del espacio, especulando que la vida llegó de otros cuerpos celestes (quizás de planetas extrasolares) en forma de esporas, viajando en meteoros y polvo cósmico que serían arrojados al espacio por choques meteóricos. Existe una variante de esta teoría, que afirma que la vida es estrictamente originaria del sistema solar, pero que sí se difundió a la Tierra (o incluso, desde la Tierra hacia otros cuerpos) a través de esporas en meteoros; a esta teoría se le llama transpermia.

La especulación sobre las posibles formas de vida extraterrestres, especialmente las inteligentes, así como sus posibles civilizaciones y relaciones con los seres humanos han sido y son tratadas también por la ciencia ficción y la ufología.
Búsqueda de vida extraterrestre[editar]

Los científicos buscan vida extraterrestre principalmente de tres maneras:
Búsqueda directa, es decir, la observación de vida microbiana o de cualquier tipo en los cuerpos celestes que la humanidad llegue a visitar.
Detección indirecta, o la detección de características o marcas distintivas de la vida en cuerpos celestes a través de telescopios avanzados.
Escucha de señales artificiales, que permitiría detectar verdaderas civilizaciones extraterrestres que emiten radiación electromagnética como un subproducto de su avance tecnológico.
Búsqueda directa[editar]

Fuentes de Encélado; imagen obtenida por Cassini/Huygens

Debido a que, en la práctica, los únicos cuerpos celestes que el ser humano puede visitar son los de nuestro Sistema Solar, la búsqueda directa de vida extraterrestre se ha limitado a dicho sistema; principalmente a la búsqueda de vida microscópica, ya sea fósil o activa. Sin embargo no todos los cuerpos del sistema solar se consideran aptos para la presencia de vida. Actualmente se considera como posibles objetivos de búsqueda a:
Marte, idea respaldada por las teorizadas similitudes pasadas y presentes entre la Tierra y ese planeta: principalmente la ya confirmada presencia de agua en abundancia y de una densa atmósfera en el pasado remoto. Estos hechos, y la cercanía relativa de Marte, han causado que sea el cuerpo celeste más explorado por la astrobiología: ya se ha estado buscando evidencia de actividad biológica en Marte durante las misiones Viking 1 y Viking 2 de la NASA, con resultados ambiguos pero por lo general considerados como negativos. Hay fuertes controversias sobre estas evidencias de existencia de vida microbiana en Marte. Un experimento de la Viking Mars Lander informó de emisiones de gas desde el caliente suelo marciano, que algunos arguyen son coherentes con la presencia de microbios. Sin embargo, la carencia de evidencias o de corroboración mediante otros experimentos en la Viking Mars Lander sugiere que una reacción no biológica es la hipótesis más acertada.
Meteoritos provenientes de Marte que han caído en la Tierra: debido a la cercanía relativa entre Marte y la Tierra y la baja gravedad marciana, se acepta como un hecho que ciertos meteoros son rocas marcianas eyectadas por choques meteóricos mayores, que tras vagar durante millones de años en el espacio, chocan por azar contra nuestro planeta. El 6 de agosto de 1996, expertos de la NASA revelaron públicamente que un meteorito de ese tipo llamado ALH84001, encontrado en la Antártida, mostraba evidencias de una posible actividad biológica microscópica; en particular, restos parecidos a bacterias fosilizadas. Este estudio ha sido ampliamente debatido y criticado en sus conclusiones, manteniéndose hasta el día de hoy en la polémica.
La luna de Júpiter Europa: desde el paso de las misiones Voyager 1 y Voyager 2 se cree que Europa tiene un océano de agua líquida de varios kilómetros de profundidad, bajo el hielo que cubre su superficie. Debido al hecho comprobado que las fuerzas de marea y la resonancia orbital provocan el calentamiento de Io (la luna mayor más cercana a Júpiter), originando vulcanismo, se cree que Europa presentaría similar actividad volcánica, al ser la segunda en distancia justo después de Io. Por tanto, se cree que podría haber fuentes de calor y vertidos de sustancias químicas en dicho océano. En la Tierra se conocen ejemplos de ecosistemas abisales que dependen de la actividad geotérmica para su subsistencia, de modo que dicha posibilidad en Europa no puede excluirse, llevando incluso a expertos a proponer una misión no tripulada a Europa, consistente en una sonda de alunizaje y un submarino robótico capaz de penetrar la gruesa capa de hielo.3 Dicha misión no se encuentra actualmente en los planes de ninguna agencia espacial, y de concretarse, se realizaría varias décadas en el futuro.
La luna Encélado de Saturno. Durante la misión Cassini-Huygens de la NASA y ESA se descubrió que Encélado eyecta grandes cantidades de agua al espacio a través de enormes géiseres, revelando la presencia de un activo criovulcanismo y una muy alta posibilidad de reservorios de agua líquida bajo la superficie helada. Encélado es una sorpresa para la astrobiología y la planetología, pues nadie esperaba encontrar tal actividad en una luna tan pequeña; pero ahora los expertos consideran que podría ser incluso más factible que Europa como lugar de búsqueda de vida, pues se cree que sus capas de hielo superficial son mucho más delgadas, haciendo más fácil acceder al agua subterránea. El hecho conocido de que agua escapa al espacio exterior es una evidencia de ello.
Búsqueda indirecta[editar]

Terrestrial Planet Finder - Un proyecto de telescopio espacial dedicado a fotografiar planetas extrasolares.

Debido a la recientemente adquirida capacidad para detectar planetas extrasolares o exoplanetas orbitando estrellas distintas a nuestro Sol, entre la comunidad astronómica se ha generado un fuerte interés en descubrir mundos comparables en tamaño y propiedades a la Tierra; planetas que apenas empiezan a ser detectados. También hay un fuerte interés en la posibilidad de observar realmente tales mundos usando telescopios mucho más perfeccionados que los disponibles actualmente.

Hasta la fecha sólo hay un ejemplo de observación directa de un planeta extrasolar (véase GQ Lupi); y aunque empieza a ser posible detectar planetas de tamaño equivalente a la Tierra (véase Gliese 876) en otro sistemas, obtener fotografías de ellos todavía no es posible, debido a que los instrumentos disponibles no son lo suficientemente sensibles para separar el enorme brillo de la estrella del de sus planetas. Eso puede cambiar en un futuro cercano, cuando telescopios como el Terrestrial Planet Finder de la NASA o el proyecto Darwinde la ESA entren en funcionamiento. Entre las funciones de tales dispositivos está la de obtener fotografías de los planetas, y detectar propiedades fundamentales de los mismos, como su temperatura, o la presencia o ausencia de atmósfera, así como detalles sobre su composición (mediante espectroscopia).

Existen quienes creen que tales métodos permitirían detectar mundos paralelos donde existan procesos biológicos comparables a los presentes en la Tierra. La idea está respaldada por el hecho de que la luz que refleja nuestro planeta lleva consigo "marcas" que revelan la presencia de la vida; por ejemplo, la presencia de un alto nivel de oxígeno, y ciertas variaciones del espectro infrarrojo, que revelan la presencia de vegetación.

Desde luego, tales métodos de detección asumen que la vida en la Tierra es un caso mediocre, y que las características de la luz reflejada por la Tierra son compartidas por todos los casos. Este método de detección tiene la ventaja de permitir la detección de mundos con vida primitiva (y que no transmiten ondas de radio como lo espera el SETI), con la condición de que dicha vida haya modificado la atmósfera, de manera análoga a como la vida ha cambiado la atmósfera terrestre desde su aparición.
Escucha de señales artificiales[editar]

Por otro lado, se ha teorizado que cualquier sociedad tecnológica estará trasmitiendo información: radiaciones electromagnéticas generadas por el hombre son detectables en un radio de más de 50 años luz de la Tierra, y están en constante expansión. El proyecto SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) o "Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre", analiza los datos recogidos por los grandes radiotelescopios y los analiza buscando pautas artificiales utilizando superordenadores, así como un gran proyecto de computación distribuida en el mundo; SETI@home. Hasta la fecha, no obstante, tan solo la señal Wow! ha sido reseñable en esta búsqueda.
Mensajes sin destino[editar]

A lo largo del tiempo se han producido también una serie de iniciativas en sentido contrario: no buscar la señal de una posible inteligencia extraterrestre, sino informar de nuestra presencia a potenciales civilizaciones que estén a la escucha. La primera fue el llamado Mensaje de Arecibo, lanzado en 1974 en dirección al cúmulo de estrellas de M13. A bordo de las sondas Pioneer 10 (en dirección a la estrella Aldebarán) y Pioneer 11 (en dirección a la constelación de Aquila) se encuentran sendos mensajes (véase Placa de la Pioneer) destinados a una posible civilización extraterrestre que pudiese interceptar las sondas. Lo mismo ocurre en el caso del Disco de oro de las Voyager, en las sondas Voyager 1 (en dirección a la constelación de Ofiuco) y Voyager 2 (en dirección a la estrella Ross 248). Más recientemente, en 2008, un equipo de científicos ucranianos ha enviado mensajes en dirección al sistema Gliese 876.4 El 5 de febrero del mismo año a las 0:00 UTC la NASA transmitió la canción "Across the universe"de la banda británica The Beatles en dirección a la estrella Polaris que se encuentra a 431 años luz de la tierra, utilizando una antena de 70m en el DSN's a las afueras de Madrid con el fin de celebrar el 50 aniversario de la NASA, el 45 aniversario de la Deep Spacial Network (DSN) y el 40 aniversario de la canción.5

Varios científicos del SETI han advertido que tratar de contactar con hipotéticas civilizaciones extraterrestres enviando transmisiones de radio al espacio es imprudente, acientífico, falto de ética y potencialmente catastrófico.6
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    Hipótesis de los antiguos astronautas


    Hipótesis de los antiguos astronautas



    Pinturas rupestres de Val Camónica(Italia, a 45 km al sur de la frontera con Suiza), del 1000 a. C. Hay personas que afirman que estas imágenes son prueba de los antiguos astronautas.

    La hipótesis de los antiguos astronautas, también conocida como hipótesis de los alienígenas ancestrales e hipótesis de paleocontacto,1 es una hipótesis sin base científica o histórica que sostiene que seres extraterrestres han visitado el planeta Tierra y que estos seres han sido responsables, en varios grados, del origen y desarrollo de las culturas humanas, las tecnologías y las religiones (otra forma de llamarlo es creacionismo alienígena). Una variante común de la idea es que la mayoría de las deidades en las religiones, si no todas, son en realidad extraterrestres, y sus tecnologías fueron tomadas como evidencia de su condición divina.2 3

    Estas propuestas se han popularizado, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, por escritores tales como Erich von Däniken, Giorgio A. Tsoukalos, Robert Charroux, Peter Kolosimo, Zecharia Sitchin, Robert K. G. Temple y J. J. Benítez4 entre otros.5

    Esta hipótesis es considerada pseudociencia, al no existir evidencias que la hagan verificable y estar basada solo en suposiciones.



    Índice [ocultar]
    1Información general
    2Notables escritores y publicaciones
    2.1Erich von Däniken
    2.2Zecharia Sitchin
    2.3Robert Temple
    2.4Shklovski y Sagan
    2.5David Icke
    2.6Anton Parks
    2.7Religiones ovni
    3Evidencia citada por proponentes
    3.1Antiguos textos religiosos
    3.1.1El «Ramayana»
    3.1.2Libro de Génesis y Libro de Enoc
    3.1.3Libro de Ezequiel
    3.1.4Otras partes en la Biblia
    3.2Obras de arte antiguas
    3.2.1Líneas de Nazca
    3.3Artefactos antiguos
    3.4Lugares megalíticos
    3.5Prácticas religiosas y culturales
    4Proponentes
    5Véase también
    6Referencias


    Información general[editar]

    Los defensores de las «hipótesis de los antiguos astronautas» a menudo sostienen que los seres humanos son descendientes o creaciones de seres extraterrestres que aterrizaron en la Tierra hace miles de años y que los seres híbridos de las mitologías antiguas son creaciones de estos seres alienígenas. Una idea asociada es que gran parte del conocimiento humano, la religión y la cultura vinieron de los visitantes extraterrestres en la antigüedad, en la que los astronautas antiguos actuaron como una "cultura madre". Defensores de los "antiguos astronautas" también creen que los viajeros del espacio exterior conocidos como "astronautas" construyeron muchas de las estructuras en la tierra como las pirámides de Egipto y las cabezas Moái de piedra de la Isla de Pascua o ayudaron a los seres humanos en su construcción.6 7

    Los proponentes argumentan que la evidencia de los "antiguos astronautas" proviene de las lagunas en los registros históricos y arqueológicos, y también mantienen que las explicaciones incompletas de datos históricos o arqueológicos apuntan a la existencia de "antiguos astronautas". Dicen que las pruebas incluyen artefactos arqueológicos que según ellos son anacrónicos o van más allá de las capacidades técnicas de las culturas históricas con las que están asociados (algunas veces referido como "Oopart"), y obras de arte y leyendas que se interpretan como el contacto extraterrestre o con tecnologías extraterrestres.

    Ciertos académicos han respondido que las lagunas en el conocimiento contemporáneo no son una prueba de tales ideas especulativas.8

    Thomas Gold profesor de astronomía sugirió la "hipótesis de la basura" para el origen de la vida. Su hipótesis dice que la vida en la Tierra podría haberse propagado de una pila de residuos de los productos que descargaron por accidente en la Tierra hace mucho tiempo los extraterrestres.9

    La serie de televisión Alienígenas ancestrales en el canal History Channel cuenta con los principales defensores de la "teoría de antiguos astronautas", e incluye entrevistas con Giorgio A. Tsoukalos, Erich von Däniken, el Dr. Steven Greer y Nick Pope.10
    Notables escritores y publicaciones[editar]

    Narraciones sobre los antiguos astronautas aparecen por primera vez en la ciencia ficción a finales del siglo XIX y principios de siglo XX. La idea fue propuesta de forma seria por Harold T. Wilkins (1954), recibió cierta consideración como una hipótesis seria durante los años sesenta, y ha sido mayormente confinada a la esfera de la pseudociencia y la cultura popular desde los años setenta.

    Los antiguos astronautas aparecen como una característica de las religiones ovni a partir de la ópera espacial en la Cienciología escrita (1967), seguido por el movimiento raeliano (1974). Los mormones, cuya religión fue fundada en 1830, creen que Dios es un ser que habita en otro planeta cerca de una estrella a la que llaman Kólob.11
    Erich von Däniken[editar]

    Tapa del sarcófago de Pakal el grande, quien de acuerdo a Von Däniken representa a un "astronauta antiguo" ascendiendo a las estrellas en su nave espacial.
    Artículo principal: Erich von Däniken

    Erich von Däniken fue un proponente principal de esta teoría a finales de la década de los 60 y a principio de los 70, y ganó una gran audiencia por medio de la publicación en 1968 de su libro de mayor venta ¿Carrozas de los Dioses? y sus secuelas.

    Según von Däniken, ciertos artefactos y construcciones monumentales requerían una habilidad tecnológica sofisticada mayor que la que había disponible en las culturas antiguas que las construyeron. Von Däniken mantiene que estos artefactos fueron construidos directamente por visitantes extraterrestres o por humanos que aprendieron el conocimiento necesario de dichos visitantes. Estos incluyen Stonehenge, Puma Punku, los Moai de la Isla de Pascua, la Gran Pirámide de Giza, y las baterías eléctricas de la antigua Bagdad.

    Von Däniken sostiene que el arte e iconografía antiguos encontrados por todas partes del mundo ilustran vehículos aéreos y espaciales, criaturas inteligentes no humanas, astronautas antiguos, y artefactos de una tecnología anacrónicamente avanzada. Von Däniken también sostiene que culturas separadas geográficamente comparten temas artísticos, lo cual él argumenta implica un origen común. Un ejemplo de ello es la interpretación de von Däniken de la tapa del sarcófago recuperada de la tumba del soberano de Palenque de la era clásica Maya, Pacal el Grande. Von Däniken afirmó que el diseño representaba un astronauta sentado, mientras que la iconografía y el texto Maya lo identifica como un retrato del mismo soberano con el árbol del mundo (wacah chan) de la mitología Maya.

    Los orígenes de muchas religiones son interpretados por von Däniken como reacciones a encuentros con una raza alienígena. De acuerdo a su punto de vista, los humanos consideraban la tecnología de los alienígenas como supernatural y a los extraterrestres como dioses. Von Däniken afirma que las tradiciones orales y escritas de la mayoría de las religiones contienen referencias a visitantes extraterrestres en forma de descripciones de estrellas y vehículos viajando por el aire y el espacio. Una de ellas es la revelación de Ezequiel en el Antiguo testamento, la cual Däniken interpreta como una descripción detallada del aterrizaje de una nave espacial.

    Las teorías de von Däniken se hicieron famosas en los Estados Unidos después del documental de NBC-TV En Búsqueda de Astronautas Antiguos con Rod Serling como anfitrión y la película Carrozas de los Dioses.

    Los críticos argumentan que von Däniken tergiversó los datos, y que muchas de sus afirmaciones no tenían fundamento, y que ninguna de sus afirmaciones principales han sido validadas.12
    Zecharia Sitchin[editar]

    Un antiguo sello cilíndrico de Mesopotamia.
    Artículo principal: Zecharia Sitchin

    La serie de Zecharia Sitchin Las Crónicas de la Tierra, comenzando con El 12mo Planeta, gira entorno a la interpretación de Sitchin de los escritos antiguos sumerios y del Medio Oriente, lugares megalíticos, y artefactos de alrededor del mundo. Él teoriza que los dioses de la antigua Mesopotamia eran en realidad astronautas del planeta "Nibiru", el cual, según Sitchin, los sumerios creían que era un remoto "12mo planeta" (contando el Sol, la Luna, y Plutón como planetas) asociado con el dios Marduk. De acuerdo a Sitchin, Nibiru continúa orbitando nuestro sol en una órbita elongada de 3,600 años. Sitchin también sugiere que el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter son los pedazos restantes del antiguo planeta "Tiamat", que según él fue destruido en una de las órbitas de Nibiru a través del sistema solar. La astronomía moderna no ha encontrado evidencias para apoyar las afirmaciones de Sitchin.

    Sitchin sostuvo que existían escritos sumerios que narraban la historia de 50 Anunnaki, habitantes de un planeta llamado Nibiru, que vinieron a la Tierra aproximadamente hace 400,000 años con la intención de minar materia prima, especialmente oro, para transportarlo de regreso a Nibiru. Debido a su pequeño número, pronto se cansaron de su tarea y comenzaron a crear obreros para las minas por medio de ingeniería genética. Después de muchas pruebas, eventualmente crearon al homo sapiens: el "Adapa" (hombre modelo) o Adán de la mitología subsequente. Sitchin contendía que los Anunnaki participaban activamente en los asuntos humanos hasta que su cultura fue destruida por catástrofes mundiales causadas por el abrupto fin de la última edad de hielohace unos 12,000 años. Viendo que los humanos sobrevivieron y que todo lo que habían construido había sido destruido, los Anunnaki se fueron de la Tierra tras haberle dado a los humanos la oportunidad y los medios de gobernarse a sí mismos.

    El trabajo de Sitchin no ha recibido apoyo de eruditos convencionales y ha sido criticado por profesionales que han evaluado sus teorías. Michael S. Heiser, erudito en lenguas semíticas, dice que muchas de las traducciones que Sitchin hizo de palabras sumerias y mesopotámicas no son consistentes con los diccionarios bilingües de cuneiforme mesopotámico, producidos por antiguos escribas Acadios.13 14 15
    Robert Temple[editar]

    Jeroglíficos en Abidos, Egipto de los que se dice representan una aeronave.

    En su libro El Misterio de Sirio, publicado en el 1976, Robert K. G. Temple argumenta que los dogones del noroeste de Malípreservaron una historia de visita extraterrestre que tuvo lugar alrededor de hace 5,000 años. Entre la evidencia que él cita se encuentra el supuesto conocimiento astronómico avanzado heredado por la tribu, descripciones, y sistemas de creencias comparativos con civilizaciones antiguas tales como el antiguo Egipto y Sumeria. Su trabajo se basa en gran parte en los estudios de los antropólogos culturales Marcel Griaule y Germaine Dieterlen.16

    Sus conclusiones han sido criticadas por científicos, quienes señalan discrepancias en el relato de Temple y sugieren que los dogones pueden haber recibido su información astronómica recientemente, probablemente de fuentes europeas, y que pudo haber tergiversado la etnografía de los dogones.17 18 19
    Shklovski y Sagan[editar]

    Una figura Dogū del Japón (fechada 1000–400 AEC). Teóricos de los astronautas antiguos sugieren que estas pueden representar a visitantes extraterrestres.

    En su libro Vida Inteligente en el Universo (1966),20 los astrofísicos Iósif Shklovski y Carl Sagan dedicaron un capítulo21 a argumentos que científicos e historiadores deberían considerar seriamente la posibilidad de que contacto extraterrestre haya ocurrido durante la historia registrada. Sin embargo, Shklovski y Sagan enfatizaron que estas ideas era especulativas y que no habían sido probadas.

    Shklovski y Sagan argumentaron que viaje inter-estelar por vida extraterrestre a velocidades menores que la de la luz era una certeza cuando se tomaba en consideración la tecnología que existía o que era factible a finales de la década de los 60;22 que repetidas visitas extraterrestres a la Tierra eran plausible;23 y que narrativas pre-científicas pueden ofrecer una forma potencialmente fidedigna de describir contacto con extranjeros.24 Además, Shklovski y Sagan citaron cuentos de Uanna, un ser tipo pez al que se le atribuye la enseñanza de agricultura, matemáticas, y las artes a los sumerios primitivos, como merecedor de un examen más minucioso como una posible instancia de contacto primitivo debido a su consistencia y detalle.25

    En su libro El Cerebro de Broca (1979), Sagan26 sugirió que él y Shklovski pudieron haber inspirado la onda de libros de antiguos astronautas en la década de los 70, y expresó su desacuerdo con "von Däniken y otros escritores no críticos" quienes aparentemente expandieron estas ideas no como especulaciones cautelosas sino como "evidencia válida de contacto extraterrestre." Sagan argumentó que aunque muchas leyendas, artefactos, y supuestos artefactos fuera de lugar fueron citados en apoyo de las teorías de los antiguos astronautas, "muy pocas requieren más de una simple mención" y podrían ser explicados fácilmente con teorías más convencionales. Sagan también reiteró su conclusión previa de que visitas extraterrestres a la Tierra eran posible pero no probadas, y quizá no probables.
    David Icke[editar]

    El escritor David Icke, también sostiene que los Annunaki son una raza extraterrestre que vino a la Tierra hace cientos de miles de años e intervinieron en la vida humana.
    Anton Parks[editar]

    Escritor francés, autor de la saga "Las Crónicas de Girku" donde propone la intervención de unos seres Reptileanos en la creación del hombre, basándose en sus propias traducciones de las tablillas sumerias volviendo su teoría parecida a la de Zecharia Sitchin pues igual habla sobre los Annunaki pero agregando otras razas Reptiles. Sus propuestas completan la visión de David Icke.
    Religiones ovni[editar]
    Artículo principal: Religión ovni

    Varios nuevos movimientos religiosos, incluyendo Teosofía, Gnosticismo Samaeliano, Nación del Islam, Cienciología, Libro de Urantia, Raelismo, Heaven's Gate, y el mormonismo creen en contacto antiguo y presente con inteligencia extraterrestre. Muchas de estas religiones ven, ambas, escrituras antiguas y revelaciones recientes como conectadas con las acciones de alienígenas de otros sistemas planetarios. Sociológos y psicológos han encontrado que las religiones ovni tienen similitudes que sugieren que miembros de estos grupos conscientemente o subliminalmente asocian el encanto del meme de la ciencia ficción.27
    Evidencia citada por proponentes[editar]
    Antiguos textos religiosos[editar]

    Proponentes de la teoría de los antiguos astronautas citan mitologías antiguas para apoyar sus puntos de vista. Se basan en la idea de que los antiguos mitos de creación (de dioses que descendieron de los cielos a la Tierra para crear o instruir a la humanidad) son representaciones actuales de visitantes extranjeros, cuya tecnología superior es la razón por la cual fueron recibidos como dioses. Algunos autores utilizan como analogía eventos en tiempos modernos de culturas aisladas que son expuestas a la tecnología occidental, tal como cuando, a principios del siglo XX, en el Pacífico sur se descubrieron las sectas de cargo: culturas que creían que los barcos occidentales y su carga fueron enviadas por los dioses como cumplimiento de profecías concernientes a su regreso.28
    El «Ramayana»[editar]

    Rama es bienvenido de regreso a Ayodhya en su "carro volador"; proponentes de la teoría de antiguos astronautas utilizan esto como evidencia de la existencia de vehículos voladores en la antigüedad.

    En la mitología hinduista, los dioses y sus avatares viajan de un lugar a otro en vímanas (vehículos voladores, llamados "carrozas volantes", "carros voladores"). Hay muchas menciones de estas máquinas voladoras en el Ramaiana, un texto épicorreligioso que data del siglo III a. C. aproximadamente.

    Los siguientes son algunos ejemplos:


    ¿Acaso no es mía la maravillosa carroza?,
    se llama Pushpak [‘hecha de flores’], hecha por manos divinas.

    Esta carroza, mantenida con el mayor cuidado,
    te llevará flotando por los campos de aire,
    Y te llevará sin cansarte
    hasta la hermosa ciudad real de Aiodhiá.
    Ramaiana, 6, 12329


    Rápido por el aire, como lo eligió Ráma,
    El maravilloso carro de la tierra surgió.
    Y cubierto con cisnes y alas de plata
    Perforó las nubes con su carga de reyes.
    Ramaiana, 6, 124, final30

    Erich von Däniken discute el Ramayana y los vimanas en el capítulo 6 de su best seller ¿Carrozas de los dioses?, y sugiere que eran vehículos espaciales. Para apoyar su hipótesis ofrece una cita que dice provenir de una traducción del Mahabharata hecha por C. Roy en 1889: "Bhima voló con su Vimana en una rayo enorme que era tan brillante como el Sol y hacía un ruido como el trueno de una tormenta".31

    En 1923, el médium Subbaraya Shastry escribió el Vaimanika-sastra, un texto sobre construcción y funcionamiento de antiguas naves espaciales.
    Libro de Génesis y Libro de Enoc[editar]

    El Libro de Génesis, capítulo 6 versículos 1–4, declara:


    Cuando los seres humanos comenzaron a multiplicarse sobre la tierra y tuvieron hijas, los hijos de Dios vieron que las hijas de los seres humanos eran hermosas. Entonces tomaron como mujeres a todas las que desearon.
    ...
    Al unirse los hijos de Dios con las hijas de los seres humanos y tener hijos con ellas, nacieron gigantes, que fueron los famosos héroes de antaño. A partir de entonces hubo gigantes en la tierra.
    — Génesis 6:1–4 (Nueva Versión Internacional)

    Una interpretación es que los Nefilim (gigantes) son los hijos de los "hijos de Dios" e "hijas de los seres humanos", aunque los eruditos no están seguros.32 La versión de la Biblia en inglés conocida como King James Version reemplaza la palabra "Nefílim" con "gigantes".

    La primera parte del libro apócrifo Libro de Enoc amplía e interpreta el Génesis 6:1. Explica que los "hijos de Dios" eran un grupo de 200 "ángeles" llamados "Observadores". En contra de la voluntad de Dios, estos Observadores descendieron a la Tierra a reproducirse con los humanos. Su descendencia son los Nefílim, los "gigantes" que "consumieron todas las posesiones de los hombres". Cuando los humanos no podían sustentar más a los Nefílim se tornaron en contra de la humanidad. Los Observadores también instruyeron a los humanos en la metalurgia y en el trabajo con metales, cosméticos, hechicería, astrología, astronomía y meteorología. Dios entonces ordenó que los Observadores fueran hechos prisioneros en la tierra. Él creó el Gran Diluvio para borrar de la faz de la Tierra a los Nefílim y a los humanos (quienes habían recibido conocimiento de los Observadores). Sin embargo, para asegurar la supervivencia de la humanidad, Noé es avisado de la destrucción que ha de venir. Porque ellos desobedecieron a Dios, el libro también describe a los Observadores como "ángeles caídos".33

    Algunos teóricos de los antiguos astronautas creen que esta historia es una narración histórica de extraterrestres visitando la Tierra. En su interpretación, los "ángeles" son extraterrestres y son llamados Observadores porque su misión era observar a la humanidad. Algunos de los extraterrestres desobedecieron órdenes, hicieron contacto con humanos, se reprodujeron con féminas humanas y compartieron conocimiento con ellos. Los Nefílim fueron, entonces, híbridos: mitad humano y mitad extraterrestre.34

    Chuck Missler y Mark Eastman argumentan que los ovnis modernos transportan a los ángeles caídos, o la progenie de los ángeles caídos: los Nefílim del libro de Génesis, quienes han regresado ahora. Ellos creen que fue este mestizaje entre los ángeles y los humanos lo que llevó a lo que llaman "el problema de la reserva genética." Noé fue perfecto en su "generación," o sea que "la genealogía de Noé no estaba empañada por la intrusión de los ángeles caídos. Parece que esta adulteración de la reserva genética humana era un gran problema en el planeta Tierra."35

    Von Däniken también sugiere que los dos ángeles que visitaron a Lot en Génesis 19 no eran ángeles, sino astronautas antiguos. Puede que hayan usado armas nucleares para destruir la ciudad de Sodoma. De todas formas, los seres de otro mundo actuaron como si hubiera un tiempo establecido para la destrucción de Sodoma. Von Däniken cuestiona por qué Dios llevaría un calendario y por qué un "Padre infinitamente bueno" "preferiría a 'hijos favoritos,' como a la familia de Lot, en vez de un sin número de otros."36

    Marc Dem reinterpreta completamente el Génesis y asevera que la humanidad comenzó en otro planeta y que el Dios de la Biblia es un extraterrestre.37
    Libro de Ezequiel[editar]

    Una ilustración grabada de la 'visión' de Ezequiel (1670).

    En el Antiguo Testamento bíblico, el capítulo 1 del Libro de Ezequiel narra la visión en la cual Ezequiel ve "una nube inmensa" que contiene fuego y emite relámpagos y una "luz brillante". Continúa: "En medio del fuego se veía algo semejante a un metal refulgente. También en medio del fuego vi algo parecido a cuatro seres vivientes". Estas criaturas son descritas como aladas y humanoides; ellas "se desplazaban de un lado a otro con la rapidez de un rayo" y "parecían carbones encendidos, o antorchas, que se movían de un lado a otro. El fuego resplandecía, y de él se desprendían relámpagos.". Este pasaje continúa por describir cuatro objetos brillantes, cada cual como una "rueda... encajada dentro de... otra [rueda]". Estos objetos podían volar y se movían con las criaturas: "Cuando los seres vivientes avanzaban, las ruedas a su lado hacían lo mismo, y cuando se levantaban del suelo, también se levantaban las ruedas".38

    En el capítulo 4 de ¿Carrozas de los Dioses?, titulado "¿Era Dios un Astronauta?", von Däniken sugiere que Ezequiel había visto a una o varias naves espaciales; esta hipótesis había sido formulado por Morris K. Jessup en el 195639 y por Arthur W. Orton en el 1961.40 Una versión detallada de su hipótesis fue descrita por Josef F. Blumrich en su libro Las Naves Espaciales de Ezequiel (1974).41
    Otras partes en la Biblia[editar]

    Se ha dicho que las características del Arca de la Alianza y del Urim y Tumim sugieren una tecnología avanzada, quizá de orígenes alienígenas.42

    Robert Dione y Paul Misraki publicaron libros en la década de los 60 donde aseveran que los eventos en la Biblia fueron causados por tecnología extraterrestre.43 44 Barry Downing, un ministro Presbiteriano escribió un libro en 1968 aseverando que Jesús fue un extraterrestre, citando (Juan 8: 23) y otros pasajes bíblicos como evidencia.45

    Algunos proponentes de los astronautas antiguos, tales como Von Däniken y Barry Downing, creen que el concepto del infierno en la Biblia podría ser una descripción real del planeta Venus traída a la Tierra por extraterrestres mostrando fotos de la superficie caliente en Venus a los humanos.46
    Obras de arte antiguas[editar]

    Arte de roca Wondjina en la región de Kimberley, Australia.

    Comparación de algunos pictogramas de Ural con fórmulas estructurales modernas de varios compuestos químicos (de acuerdo al investigador ruso Vladimir Avinsky).

    Se ha buscado evidencia de obras de arte que apoyan la hipótesis de astronautas antiguos en pinturas en cavernas paleolíticas. Tassili n'Ajjer en Argelia, Wondjina en Australia y Val Camonica en Italia (mostradas arriba) se dicen que se asemeja los astronautas de hoy en día.47 Defensores de la hipótesis de los astronautas antiguos algunas veces aseveran que similitudes tales como cabezas en forma de cúpula, interpretado como seres con cascos espaciales, son prueba de que el hombre primitivo fue visitado por una raza extraterrestre.48

    Más evidencia a favor de esta hipótesis se basa en lo que se dice ser una representación de platillos voladores en arte medieval y del renacimiento.49 Esto se utiliza para apoyar la hipótesis de astronautas antiguos tratando de mostrar que los creadores de la humanidad regresan para ver cómo está su creación a través del tiempo.
    Líneas de Nazca[editar]

    "El Astronauta" - un enorme geoglifo cerca de las líneas de Nazca.

    Las antiguas Líneas de Nazca son cientos de gigantescos dibujos grabados en el desierto del sur de Perú. Algunos son animales estilizados y figuras humanoides, mientras que otros son meramente líneas rectas de cientos de metros de largo. Como las figuras se hicieron para verse de una gran altura, las han relacionado con la hipótesis de astronautas antiguos. Von Däniken (1970) dice que las líneas de Nazca y las figuras pudieron haberse hecho "de acuerdo con instrucciones de aeronaves" y sugiere que las líneas más anchas y largas podrían ser pistas de aterrizaje para naves espaciales.50 Sin embargo, el profesor Joe Nickell de la Universidad de Kentucky, pudo recrear una de las figuras usando solamente estacas de madera e hilo.50 En un episodio de los Alienígenas Antiguos, se sugiere que los Nazca han sido visitados por extraterrestres y, una vez se fueron, los Nazca crearon las figuras gigantes para tratar de atraerlos de vuelta a la Tierra.
    Artefactos antiguos[editar]

    Evidencia física presunta incluye el descubrimiento de artefactos en Egipto (el Pájaro de Saqqara) y en Colombia-Ecuador (los Artefactos quimbaya), de los que se dice que son similares a aviones y planeadores modernos,51 aunque estos han sido interpretados por arqueólogos como representaciones estilizadas de aves e insectos.
    Lugares megalíticos[editar]

    Ahu Tongariki cerca de Rano Raraku; algunos proponentes de la hipótesis de astronautas antiguos aseveran que las estructuras de piedra fueron construidas por (o con la ayuda de) extraterrestres.

    Evidencia que apoya la hipótesis de astronautas antiguos se dice que incluye la existencia de monumentos antiguos y ruinas megalíticastales como las pirámides de Giza en Egipto, Machu Picchu en el Perú, Baalbek en el Líbano, los Moais de la Isla de Pascua y Stonehenge en Inglaterra.52 Defensores contienden que estas estructuras de piedra no podrían haber sido construidas con las herramientas y habilidades técnicas de la gente de esa época y añaden que muchas de ellas no podrían duplicarse aún. Sugieren que el gran tamaño de las rocas de los edificios, la precisión con las que fueron colocadas, y las distancias por las que muchas de ellas fueron transportadas nos hace preguntar quién construyó estos lugares. Estas contenciones son categóricamente rechazadas por el establecimiento arqueológico. Algunos arqueólogos convencionales han participado en experimentos para mover grandes megalitos. Estos experimentos han sido exitosos en poder mover megalitos de hasta por lo menos 40 toneladas,53 54 y han especulado que con una fuerza laboral mayor los megalitos podrían ser movidos con tecnología antigua.55

    Este tipo de alegación es similar al de los antiguos griegos de la "edad oscura" quienes creían que cíclopes gigantes habían construido las murallas de construcción ciclópea en las ciudades micénicas.56 57
    Prácticas religiosas y culturales[editar]

    Una calavera nazca elongada artificialmente en el Museo Regional de Ica en Perú.

    Un número de culturas antiguas, tales como los antiguos egipcios y algunos amerindios, elongaron artificialmente los cráneos de sus hijos. Algunos proponientes de la hipótesis de los antiguos astronautas someten que esto se hizo para emular a visitantes extraterrestres, a quienes veían como dioses.58 59 Entre los gobernantes antiguos representados con cráneos elongados están el faraónAkenatón y Nefertiti. Se ha señalado que los extraterrestres grises descritos por muchos abducidos tienen cabezas en forma similar.58En el programa Alienígenas Ancestrales fue sugerido que los dueños de los cráneos elongados más grandes puedan ser híbridos humano-extraterrestres.58
    Proponentes[editar]

    Muchas publicaciones han argumentado alguna variante de la hipótesis de los astronautas antiguos. Ejemplos notables incluyen:

    1897: Garrett P. Serviss, La conquista de Marte de Edison.
    1919: Charles Fort, El libro de los condenados.
    1943: Francisco Ramírez Suárez, El origen.

    Francisco Ramírez Suárez formuló diversas teorías sobre el origen de la humanidad a partir del contacto con seres extraterrestres.
    1954: Harold T. Wilkins, Platillos voladores de la Luna.
    1956: Morris K. Jessup, Los ovnis y la Biblia.
    1957: Peter Kolosimo, Il pianeta sconosciuto (‘el planeta desconocido’).
    1958: George Hunt Williamson, Los lugares secretos del león.
    1958: Henri Lhote,60 La búsqueda de los Frescos Tassili: La historia de las pinturas rupestres del Sahara.
    1959: Jacques Bergier y Louis Pauwels, El retorno de los brujos.
    1960: Brinsley Le Poer Trench, La gente del cielo.
    1961: Matest M. Agrest, Los astronautas de antaño
    1963: Matest M. Agrest, En el rastro del descubrimiento: Enigmas del espacio exterior: Científicos descifran misterios : Secretos de historia
    1963: Robert Charroux, Cien mil años de historia desconocida del hombre.
    1964: W. Raymond Drake, ¿Dioses o astronautas?.
    1965: Pablo Misraki, Platillos voladores con las edades.
    1966: Iosif Shklovsky y Carl Sagan, La vida inteligente en el Universo (acerca del bulo de los dogón de África).
    1967: Brad Steiger, La amenaza de los platillos voladores.
    1967: John Michell, La visión del platillo volante.
    1968: Erich von Däniken, Recuerdos del futuro.
    1968: Barry Downing, La Biblia y los platillos volantes.
    1969: Robert Dione, Dos unidades de un platillo volador.
    1969: Jean Sendy, Los dioses que hicieron el cielo y la Tierra, la novela de la Biblia.
    1971: Andrew Tomas, No son los primeros: los enigmas de la ciencia antigua.
    1972: Thomas Charles Lethbridge, La leyenda de los Hijos de Dios: ¿una fantasía?.
    1974: Charles Berlitz, El triángulo de las Bermudas.
    1974: Josef F. Blumrich, Las naves espaciales de Ezequiel.
    1974: Claude Vorilhon conocido como Rael, Le livre qui dit la vérité (‘el libro que cuenta la verdad’).
    1974: Richard Mooney, Colonia Tierra.
    1974: Robin Collyns, ¿Astronautas colonizaron la Tierra?.
    1975: Graham Cairns-Smith (un bioquímico que sugiere que los ancestros de los seres humanos podrían haber tenido bioquímicas extraterrestre y presentaron algunas pruebas para apoyar esta posibilidad en una revista de investigación biológica)
    1975: Serge Hutin, Razas alienígenas y civilizaciones fantásticas.
    1976: Robert K. G. Temple, El misterio Sirio (acerca del bulo de los dogón).
    1976: Craig Umland y Eric Umland, El misterio de los antiguos: astronautas tempranos y los mayas.
    1976: Gerhard R. Steinhäuser, Jesucristo: heredero de los astronautas.
    1976: John Baxter y Atkins Thomas, El fuego vino: el enigma de la explosión de Siberia.
    1977: John Philip Cohane, La paradoja: el caso del origen extraterrestre del hombre.
    1977: Marc Dem, Las tribus perdidas del espacio exterior.
    1977: Warren Smith, Viaje OVNI.
    1978: George Sassoon y Rodney Dale, Máquina de maná.
    1978: Zecharia Sitchin, El 12mo planeta.
    1984: Don Elkins, James McCarthy, Carla Rueckert, El material de Ra: un antiguo astronauta habla.
    1984: Salvador Freixedo, ¡Defendámonos de los Dioses!.
    1988: Salvador Freixedo, La Granja Humana.
    1988: Riley Martin, La Venida de Tan
    1989: Salvador Freixedo, La Amenaza Extraterrestre.
    1993: David Icke, Y la verdad os hará libres.
    1993: Richard L. Thompson, Identidades alienígenas: análisis antiguo en moderno fenómeno ovni.
    1996: Alan F. Alford, Dioses del nuevo milenio.
    1996: Murry Hope, La conexión de Siria: abriendo los secretos del Antiguo Egipto.
    1996: Richard C. Hoagland, Los monumentos de Marte: una ciudad al borde de la eternidad.
    1998: Lloyd Pye, Todo lo que sabemos es incorrecto.
    1998: James Herbert Brennan, Génesis de Marte.
    1999: David Hatcher Childress, Tecnología de los dioses, la increíble ciencia de los antiguos.
    1999: Laurence Gardner, Génesis de los reyes del Grial: la explosiva historia de la clonación genética.
    2003: Burak Eldem, 2012: Cita con Marduk
    2010: Alienígenas ancestrales (serie documental de la televisión).
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